Quizás la forma más freaky del fundamentalismo protestante en EEUU son los “snake handlers,” los que tocan y manosean serpientes venenosos durante sus servicios religiosos para demostrar su fé cristiana.
Interpretan dos versos de la Biblia, que dicen que las animales peligrosos no hacen daño a los creyentes de verdad, literalmente.
El “snake handling” empezó alrededor del año 1920 en las zonas más aisladas del sureste de Estados Unidos, en los estados de Kentucky, Tennessee, y Alabama. Hay unas cuarenta iglesias, todas pequeñas, que todavía lo practican. Muchos snake handlers han sido mordidos varias veces, y tres, como mínimo, han muerto en los últimos diez años; el principal defensor de la práctica murió en 1955 a causa de una mordedura. Además, los snake handlers frecuentemente beben agua mezclada con arsénico o estricnina.
para hacer sus necesidades. Se agachó, y de repente una serpiente venenosa marrón le pegó un mordisco en el pene.
El sapo de caña es un anfíbio nativo de Centroamérica y Sudamérica y, según
Pero el señor Crews llevó a su perrita directamente al veterinario, quien le dio una inyección para hacerla vomitar. Bella echó el sapo, entero y vivo, al suelo.
de 40 años y de Ayutthaya (Tailandia), encontrado sin vida, sin pantalones, con un condón puesto, con escamas de serpiente en la boca, y con una cobra muerta en sus manos. Y no lo queremos saber tampoco. Banlen tenía varios mordiscos de la cobra en la cara y en la pierna derecha, y la cobra también se mordió a sí misma varias veces, causando la muerte a los dos.