Bremerton (Washington) es la capital redneck del Pacífico Norte de EEUU: cada dos de tres pasa algo allí que no se creería en otro municipio. Ahora, es la triste historia de un Chihuahua drogado usado como moneda de cambio en el narcotráfico. La metanfetamina, siendo la droga ilegal más facil de fabricar en casa, es la droga más popular entre los cuellos rojos, junto con la cerveza; un redneck sufriendo un sobredosis de testosterona, cerveza, y metanfetamena, todos a la vez, es algo realmente peligroso.
Un hombre dejó un perro Chihuahua en un clínico veterinario de aquella ciudad; según el empleado, el perro estaba bajo los efectos de metanfetamina, y el hombre tenía pinta de estarlo también. Declaró que alguien le habia dejado el animal para pagar una deuda. Afortunadamente, el Chihuahua colocado tenía un chip, demostrando que pertenecía a una mujer de Bremerton. Ella dijo que había perdido el perro hace un año.
Increible. Pagar tus deudas de droga con un Chihuahua flipado que alguien robó hace un año. Bueno, por lo menos el individuo que acabó con el perro entre manos tenía suficiente presencia, entre caladas a la pipa de “crank,” de dejar al animal con alguien responsable. Lo que no entendemos es como consiguió colocar al animal también.
Suponemos que la pasma los va a detener a todos mañana, ya que los adictos a la anfetamina no eran muy listos antes de serlo, y ahora vete a mirar por donde, con dos excepciones: el perrito, ahora detoxificado, claramente inocente de cualquier delito premeditado, y la dueña, muy feliz de tener a su Chihuahua de nuevo. Por lo menos hay un final feliz, y una moraleja edificante también: si tienes un perro o un gato, ponlo el chip informático.
(Kitsap Sun)