mundofreaky.com

Lo insólito. Lo divertido. Lo freaky.

Omar Bakri Mohammed, el “Ayatolá de Tottenham,” es un mulá fundamentalista, un islamista radical. Pero su hija, Yasmin Fostok, no está de acuerdo con su ilustre padre en la defensa fánatica de los valores más tradicionales. De hecho, es una “bailarina exótica” en Londres, enseñando sus encantos tatuados en “topless clubs.” Se ha quitado de encima las creencias de su padre, y también la mayoria de su ropa.

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Las iglesias hoy en día tienen que probar nuevos métodos de atraer a creyentes en potencia; organizan grupos de “singles,” montan obras de teatro o conciertos, e incluso establecen guarderías. Pero a la Iglesia Baptista de Windsor Hills de Denver (Colorado), se le occurió una manera original y freaky de entusiasmar a la juventud para que acudan a sus colonias de verano: un sorteo entre todos los participantes.

El ganador recibiría un rifle de combate AR-15

Windsor Hills canceló el sorteo el viernes pasado después de que el pastor emérito, Jim Vineyard, se había disparado en el pie con el premio. No es la primera vez que Windsor Hills sortea armas entre los adolescentes, ya que lo hicieron el año pasado también; la foto es de la página web de la iglesia. Los líderes de Windsor Hills defendieron las colonias, declarando que el enfoque es ayudar a los chicos encontrar la fé, y no las armas de fuego.  

Puesto que ya han comprado el rifle AR-15, la iglesia ha anunciado que lo sortearán el año que viene.  

(9news.com

Quizás la forma más freaky del fundamentalismo protestante en EEUU son los “snake handlers,” los que tocan y manosean serpientes venenosos durante sus servicios religiosos para demostrar su fé cristiana. Interpretan dos versos de la Biblia, que dicen que las animales peligrosos no hacen daño a los creyentes de verdad, literalmente.

El “snake handling” empezó alrededor del año 1920 en las zonas más aisladas del sureste de Estados Unidos, en los estados de Kentucky, Tennessee, y Alabama. Hay unas cuarenta iglesias, todas pequeñas, que todavía lo practican. Muchos snake handlers han sido mordidos varias veces, y tres, como mínimo, han muerto en los últimos diez años; el principal defensor de la práctica murió en 1955 a causa de una mordedura. Además, los snake handlers frecuentemente beben agua mezclada con arsénico o estricnina.

 

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El blog Las Penas del Agente Smith enlaza con esta foto de un cartel listando las clases de pecadores que son “los más buscados del infierno.”

Bueno, a ver.

¿Borrachos? Bueno, a veces. Ahora mismo, por ejemplo, no. De mentirosos nada, por supuesto, y tampoco somos ladrones, si no cuentas los bolígrafos de la oficina. Proclamamos orgullosamente que somos aficionados al deporte; Juancho es del Barça y Murf es del Arsenal. Admitimos ser blasfemos, aunque nos controlamos. ¿Amantes del dinero? Vale, bueno, no vamos a decir que no, pero nos conformamos con lo suficiente para pagar la hipoteca.

No somos ni paganos, ni homosexuales, ni chaperos, ni brujos. ¿Atéos? Hombre, esto es un poco fuerte; quizás somos más bien agnósticos. No somos muy jugadores; compramos un par de décimos en la lotería de Navidad, y de vez en cuando hacemos la quiniela. No creemos que seamos amantes del porno tampoco. Puteros, no, los dos estamos felizmente casados (con mujeres menos freakies que nosotros).

Por supuesto no abusamos a los niños sexualmente. Sí, señor, somos evolucionistas, faltaría más. ¿Fumadores de grifa? Bueno, eeehhh, vamos al siguiente. ¿Lesbianas? No. Ni somos fornicadores; de hecho, no lo podemos ser, al estar casados. Sería adulterio, no fornicación. Vamos a saltar el próximo de la lista; lo podéis interpretar como queráis. Admitimos que somos un poco hipócritas (acordaros de que ya hemos jurado que nunca mentimos), pero no tenemos reparos en decir que no somos ni psíquicos, ni psicópatas, ni psicólogos. Quizás un poco psicodélicos.

O sea, pues nosotros también estamos en la lista, por evolucionistas, aficionados del deporte, borrachos, agnósticos, fumetas, blasfemos y onanistas. ¿Pero hay alguien que no lo esté?

(Las Penas del Agente Smith)

Satanás anda suelto en Shreveport (Louisiana), y James Crawford, el pastor de la iglesia fundamentalista Casa Internacional de las Plegarias, sabe qué hay que hacer para combatirlo. ¿Ayudar a los más necesitados? ¿Seguir las enseñanzas de Jesucristo? No, organizar una quema de libros. Tiraron revistas pornográficas y libros de la serie de Harry Potter a la hoguera, mientras las treinta personas congregadas allí cantaban y oraban. “Mientras rasgaba las páginas de los libros, sentí que me había librado de una maldición generacional de inmoralidad y perversión,” declaró Adriane Banks.

El reverendo Crawford proclama que la ola reciente de desastres naturales es un aviso de Dios para los pecadores, y que estos tienen que despertarse antes de que sea demasiado tarde. Además, lleva tres días en ayuno en un intento para combatir la influencia maligna de Satanás.

Lo que los freaks queremos saber es de dónde sacaron las revistas porno que quemaron, ya que alguien las tuvo que comprar. Nos hace gracia imaginar al reverendo Crawford entrando en el sex-shop local y pidiendo al dependiente, “Anal Sex Monthly, Transvestites in Bondage, y Sweaty Gay Boys, por favor.”

(Shreveport Times)

Un tal Matthew Lincoln, de Knoxville (Tennessee), estaba escuchando a un predicador evangelista durante un servicio religioso en su iglesia, cuando de repente sintió la llamada de la palabra de Dios. Se acercó al altar, donde el predicador hizo una pregaria para él y le tocó la cabeza para llenarle del Espíritu Santo. Lincoln “recibió el Espíritu” y, sobrecogido, se desmayó y se cayó hacia atrás, golpeándose la cabeza contra el suelo. Ha demandado a su iglesia, exigiendo una indemnización de $2,5 milliones, porque el golpe le causó “lesiones graves y permanentes.”

Pues ya lo sabes: si alguna vez sientes la llamada de Dios, asegúrate de que estás sentado antes de que el predicador te toque la cabeza y te llene con el Espíritu.

(The Smoking Gun)