Chinos en el espacio
Felicidades a China por haber lanzado con éxito hoy su tercer misión tripulada, con tres taikonautas -así se llaman los astronautas chinos - a bordo de la nave Shenzhou 7. A diferencia de Occidente, donde nadie conoce los nombres de los astronautas, en China son todos tan famosos como los galácticos del futbol.
Los tres pasarán cuatro días en órbita y realizarán el primer paseo espacial del programa chino. Tomarán medicinas herbales tradicionales y comerán pato agridulce. Está siendo un año histórico para China, que promete construir su propia estación especial y llegar a pisar la Luna dentro de 10 años.
Parece que habrán unos cuantos problemas en los Juegos Olímpicos de Pekín. El aire contaminado, el Internet censurado, los supuestos matrimonios forzados entre atletas para criar deportistas como Yao Ming, otro brote de gripe aviar, la represión de Tibet, las ejecuciones públicas, y la falta de derechos humanos nos hace pensar que estos Juegos serán para olvidar. El gobierno chino solo ha hecho una concesión a la opinión pública occidental: ha prohibido a los
Vale, los chinos tienen un gobierno represivo, un medio ambiente más que abusado, unos terremotos que sacuden el país cada dos por tres, y unos Juegos Olímpicos del que medio mundo pasa “olímpicamente”. Vale. Hay desventajas en ser chino, todo el mundo lo sabe. Pero tienen la gran ventaja de pagar menos por el sexo seguro que cualquier otro país.
James Thomas Kist (izquierda), de Steelton (Pennsylvania), es un mirón con una curiosidad insaciable. Tiene antecedentes por agresión sexual; lo soltaron del talego hace dos meses. Comenzó a espiar a sus vecinos como siempre, y no lo detuvieron hasta que un agente de paisano lo pilló mirando a hurtadillas por sus propias ventanas. Huyó, pero no fue díficil detenerlo, ya que el genio de Kist llevaba puesto un GPS en el tobillo para que la policía pudiera controlar sus andaduras. Creemos que la historia de este mirón merece un enlace a 


Síntoma 1 - Isabel II, la reina de Inglaterra, (”Liz” para sus amigos), anda falta de fondos. Los ocho millones de libras que recibe anualmente (unos €12 millones o $17.5 millones) no dan para mantener la casa real al estilo de que está acostumbrada Su Majestad. Ahora pedirá un aumento en el subsidio anual que recibe del gobierno británico.