Chelsea Cummins (izquierda), una inglesa de 17 años de Manchester, decidió buscar a su padre, Steven Broomfield, a quien no había visto desde que era una niña. Lo encontró. Y empezó una relación íntima con él, que duró dos años. Se reunían en secreto, y además los dos tenían pareja. La señorita Cummins se quedó embarazada y al no saber la identidad del padre, abortó.
Entonces, descubrió a su padre, y ahora amante, en la cama con su madre, Lisa, y se enteró de que habían reanudado sus relaciones. Chelsea se puso celosa y le dijo a su madre, “Te engañará. Lo Odio. ¿Te acuerdas de cuando estaba embarazada? Pues estaba liada con él.”
En el juicio, Cummins y Broomfield se acusaron mutuamente de haber instigado las relaciones sexuales. Un tribunal declaró culpable de incesto a la señorita Cummins, que ahora tiene 21 años, pero no le impuso ningún castigo y la dejó en libertad. El señor Broomfield también fue declarado culpable y fue sentenciado a tres años de libertad condicional.
Es decir, el señor Broomfield consiguió montar una menage à trois con su ex-pareja y la hija de los dos. Los freaks alucinamos. Pensábamos que estas cosas sólo pasaban en Oklahoma.








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