Manuel Uribe, de 41 años y de Monterrey (México), hasta hace muy poco era el hombre más gordo del mundo, llegando a pesar más de 600 kilos. Uribe vivía confinado a una cama reforzada especial, y no había salido de casa durante años. Pero se ha sometido a una dieta diseñada por un grupo de médicos y científicos, y ha perdido más de 200 kilos; ahora pesa unos 380. Esta foto muestra una pequeña fiesta, organizada para celebrar la primera salida de casa de Manuel. Su novia, Claudia, le trajo un pastel.

Los freaks apoyamos totalmente a Manuel en su esfuerzo, y le deseamos muchísima suerte. Pero pensamos que los que planearon la fiesta cometieron un error; una persona con obesidad mórbida que celebra su pérdida de peso comiendo un pastel es algo así como un ex-alcohólico que celebra haber dejado de beber tragándose una botella de whisky.








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